ÁFRICA

En Addis Ababa, la capital de Etiopía, dimos un taller con chicos de la calle. La verdad que los más grandes, estaban totalmente dados vuelta por el pegamento y la vida de mierda que les tocó. Nada muy diferente de lo que se puede ver en la esquina de las grandes ciudades de cientos de países. No quedó otra que hacer tripa y corazón y poner la mejor sonrisa a pesar del dolor que causaba, que causa, sentirlos tan perdidos, tan sin un lugar donde refugiarse, tan sin amor. Lo que estaba a nuestro alcance era intentar darles aunque sea un rato de algo diferente y que volvieran a dibujar después de vaya a saber cuando. Al rato se fueron sumando los más chiquitos, esos que ojalá puedan encontrar otros caminos en este contexto que la verdad, no ayuda.